El posicionamiento se refiere a las percepciones que se hacen los consumidores sobre una marca o un producto en relación con las otras marcas y productos del mercado, hasta tienen también en cuenta aquellos productos que no existen pero que serian los ideales para los clientes.

El posicionamiento lo decide cada consumidor con su percepción personal del producto, pero las empresas pueden influir en este posicionamiento.

Normalmente la estrategia más usada es la de diferenciación del producto o marca, se trata de diferenciarse del resto por alguna característica particular, ya sea por el valor de la marca o por la modificación de características del producto añadiéndole un valor superior para el cliente consiguiendo así una ventaja competitiva.

Es habitual que las empresas quieran diferenciar su mix de marketing a fin de obtener ese valor especial y superior para los clientes potenciales. Si lo consiguen, habrán obtenido una ventaja competitiva.

Para conseguir esta diferenciación sobre la competencia, se puede definir previamente la posición que se quiere conseguir de cara al público objetivo. De esta manera, se puede combinar con más eficacia el producto con el resto de los instrumentos del mix de marketing.